Nuestros viñedos se encuentran en el espectacular paraje de «La Sima» de El Provencio, en La Mancha Conquense. El nombre del paraje viene dado por la existencia de una pequeña torca en las proximidades. Esta está dentro de un inmenso bosque mixto de pino y encinas que rodean prácticamente la totalidad de las 8 hectáreas de superficie que componen el viñedo y que dotan al paraje de una belleza y singularidad especial.

Cultivamos tres variedades de larga tradición en nuestra tierra: Cencibel, Monastrell y Moravia Dulce, formados en vaso bajo y con poda a la manchega, con lo que se forman vides de poca altura y abiertas para conseguir una buena aireación e iluminación, a la vez que reducen su transpiración, optimizando el agua que extraen del suelo fruto de las lluvias, ya que se trata de un cultivo de secano.

Con la cubierta vegetal de especies autóctonas conseguimos mantener una excelente fertilidad del suelo y una rica biodiversidad que nos permite no tener que intervenir con tratamientos fitosanitarios ni abonado alguno. Conseguimos así uvas sanas, de gran potencial vinícola, con sus levaduras propias del entorno y con ningún residuo tóxico.

La vendimia se realiza en el momento óptimo de maduración y a mano, aunque con delicadeza y esmero para no provocar roturas en las uvas que alteren sus propiedades. Se depositan en cajas de un máximo de 20 kg que son llevadas inmediatamente a la bodega.

Todo el proceso de producción de uva está auditado y certificado como Agricultura Ecológica.